Me arrastro por la montaña, la oscuridad de la noche envuelve el paisaje y la luna llena ilumina el camino. Busco un lugar para dejar caer las inhibiciones y dar rienda suelta a mi deseo. Me detengo en un claro, el silencio es solo roto por el susurro del viento y el sonido de mi corazón acelerado. Me quito la ropa y me dejo llevar por la pasión, el aire nocturno me envuelve como un abrazo frío y libertador. Un ruido detrás de mí me hace girar la cabeza, un tipo con un cuerpo fornido y un pene grueso y erecto me mira con deseo. Nos miramos a los ojos y sin decir una palabra, nos acercamo


