La emoción de sentir el calor del verano en la piel, el olor del semen y el sudor mezclado con la humedad del asfalto. La calle desierta, la luna llena iluminando los cuerpos sudorosos, el sonido de la respiración acelerada. Los ojos cerrados, la lengua y los labios que se unen, la penetración profunda, el grito de placer que se escapa de la garganta. El mundo se reduce a un solo punto, la conexión entre los cuerpos, la unión física y emocional que borra la realidad y nos deja solos en el éxtasis.



