Saltar al contenido

El hermano de mi padre tiene un tesoro para mí

  • por

 

Recuerdo la mirada de mi tío al decirme aquello, su sonrisa traviesa y la forma en que sus ojos se enfocaron en mí, como si estuvieran diciéndome que había algo más que un simple tesoro esperándome. Me sentí atraído por él, por la confianza que le había depositado a mi padre, y por la forma en que mi tío parecía saber exactamente qué hacer para hacerme sentir cómodo. La habitación se llenó de un silencio expectante, solo roto por el susurro de su voz, que me prometió que pronto descubriría lo que había estado buscando durante tanto tiempo.

Compartir en: