Saltar al contenido

Pasando la revisión medica de mi pene duro

Recuerdo la sensación de nerviosismo que sentí cuando me acosté con mi novio por primera vez. Habíamos estado juntos durante algún tiempo, pero nunca habíamos pasado la revisión médica antes de tener sexo. Me sentí un poco inseguro sobre qué esperar, pero mi novio me tranquilizó y me aseguró que todo estaría bien.

La noche anterior, habíamos hablado sobre la importancia de la seguridad y la prevención de enfermedades de transmisión sexual. Mi novio me había dicho que había ido al médico recientemente y que estaba libre de ITS. Me había asegurado de hacer lo mismo, y ambos estábamos listos para seguir adelante.

Al acostarnos, sentí un poco de nerviosismo, pero mi novio me tomó de la mano y me miró a los ojos. Me dijo que todo estaba bien, que estaba preparado para mí y que quería pasar un buen rato conmigo. Me sentí un poco más relajado, y mi erección se volvió más firme.

Comenzamos con besos profundos y caricias suaves, explorando cada otro con la lengua y las manos. La tensión sexual crecía en ambos, y pronto nos dimos cuenta de que estábamos listos para pasar a lo siguiente.

Me metí en él, y la sensación fue intensa. Mi verga gruesa se movía suavemente en su culo estrecho, y pude sentir su esfínter tensarse alrededor de mí. Me moví con lentitud, disfrutando del momento y del placer que sentía.

La experiencia fue increíble, y pude sentir el clímax llegar pronto. Me moví con más rapidez, y mi novio gemía y jadeaba con cada embestida. Finalmente, llegamos al orgasmo juntos, y la sensación fue liberadora y gratificante.

Después, nos abrazamos y nos besamos, sintiendo la conexión física y emocional que habíamos compartido. Sabíamos que habíamos pasado una experiencia especial, y que nuestra relación había crecido en un nivel más profundo.

Compartir en: